Ya sabemos que el Tai Chi construye
un cuerpo fuerte y se utiliza para
crecimiento personal.
Aprenderlo lleva tiempo, por lo
tanto hay que seguir a un maestro,
se debe adoptar un estilo y aprenderlo
desde el inicio hasta final para
madurarlo, y el aprendizaje será
preciso y completo.
Así, jamás interrumpa la práctica
y el resultado es un cuerpo fuerte.
Luego avanzada otro paso y se tendrá
el arte marcial, forjando la perfección
en el Tai Chi.
Es el Tai Chi un método
suave y sin fuerza? Puede surgir
la fuerza interna de esta manera?
Desde tiempos antiguos la pregunta
ha sido si el Tai Chi consiste solamente
en este método blando de práctica
o por regla general los maestros
son reacios a enseñar los secretos.
No se debe dudar a la hora de plantear
preguntas para su discusión. Desde
el principio hasta el final, una
pregunta sigue planteándose: el
método de la lucha Tai Chi es completamente
suave o por el contrario es duro
y suave?
Si no se recibe la auténtica enseñanza
del arte marcial Tai Chi, sólo se
tendrán un cuerpo fuerte. Se puede
practicar Tai Chi durante 10 años
o más y al final sólo existirá confusión.
Se puede asumir que la auténtica
enseñanza es difícil de alcanzar.
Si se practica siguiendo métodos
corrientes, se cultivarán cuerpo
fuerte, lo que es mucho, pero si
se quiere conseguir realmente la
verdadera potencia del Tai Chi y
alcanzar la perfección, deberá recibirse
la auténtica enseñanza.
Habrá que determinar este método
misterioso, de otro modo se podrá
practicar durante años y finalmente
se seguirá confundido, ya que no
se podrá poner en práctica la auténtica
destreza.
El maestro Wang, honorable y sinceramente,
habló sobre este método. Para
comprender la auténtica destreza
en el corazón deberá reflejarse
en un espejo claro. De este modo,
además de la forma exterior blanda
del Tai Chi, se podrá comprender
el método en su totalidad.
En relación al tema de
lo duro y lo suave, el maestro Wang
dio una breve explicación:
si sólo deseas cultivar un cuerpo
saludable, práctica de manera blanda.
Te proporcionará vitalidad que beneficiará
tanto cuerpo como la mente. Si quieres
un arte marcial, por un lado, debe
saber cómo ser suave para neutralizar
al enemigo, y por otro lado debe
saber cómo ser duro para atacar
al enemigo.
Lo duro y lo suave deben combinarse
para alcanzar esta aplicación. Si
se desea llegar a tener estabilidad,
habrá que practicar con dureza y
recibir instrucciones de un maestro
calificado.
Antiguamente se enseñaba de manera
que al principiar era duro. Pero
actualmente es distinto. Se ha hecho
más fácil. Las personas corrientes
apenas resistirían a modo de aprendizaje
antiguo. Hay que practicar el estilo
como si se buscase el éxito a la
hora de alcanzar la auténtica destreza
y crear un cuerpo perfecto.
Si sólo se conocía la suavidad
y no utiliza la fuerza, como lentejas
flotando en el agua, el método de
entrenamiento no tendrá éxito.
La vía hacia el éxito en el Tai
Chi es ser capaz de distinguir entre
la forma, el método y la meta.
Cuando aplicamos el arte del Tai
Chi es para defendernos de un enemigo
y si sólo usamos su forma lenta,
sin recurrir a su método duro y
rápido, nos dan una paliza. Por
lo tanto en lo que respecta la forma,
método y meta del Tai Chi, el estudiante
debe diferenciar los claramente.
Entonces podemos decir que estamos
acercándonos a la entrada del camino
hacia la etapa superior del aprendizaje.
Lo suave se transforme
en duro. Primero nada, después algo.
Al principio cuando se comienza
a estudiar el estilo de boxeo del
Tai Chi, se carece de fuerza y luego
se obtiene. Primero hay blandura
y después cambia a dureza. Se tarda
mucho tiempo en adquirir estabilidad.
Hay que insistir cientos de veces,
y después podremos comprenderlo.
Nada de jugar a los maestros, ya
que esto siempre impedirá al estudiante
que consiga su objetivo (resolver
los razonamientos del Tai Chi).
El maestro Wang Tsung Yueh
hizo pública la siguiente revelación:
Primer paso:
Primero hay que estudiar la forma
del Tai Chi.
Normalmente se ve practicar el arte
del Tai Chi suavemente, moviéndose
de un lado a otro sin fuerza. Esta
es la forma del Tai Chi. Los estudiantes,
al principio, deberán seguir a un
maestro y aprender la forma del
estilo de los 13 puños. Cuando la
práctica sea completada, se obtendrá
precisión. Debe practicarse mucho
tiempo (muy pocos estudiantes consiguen
este nivel de técnica en menos de
tres años). La práctica debe ser
diaria. El objetivo de esta práctica
suave y lenta es adquirir sensibilidad.
Se trata solamente de primer paso
en el Tai Chi para poder entrar
por la puerta de la técnica, nada
más.
No hace falta explicar la función
de la sensibilidad. El cuerpo todavía
carece de potencia. Se desea buscar
el significado y cultivar la potencia.
No es fácil reconocer esta clave
del movimiento. Si un estudiante
sólo se queda con la forma del Tai
Chi, construirá un cuerpo fuerte
y los beneficios durarán toda una
vida.
Segundo paso:
Para poder recibir el legado de
la técnica del Tai Chi, se deberá
aprender la forma del arte marcial
del Tai Chi y adquirir sensibilidad.
Conseguir la verdadera técnica de
la aplicación es muy difícil, puesto
que implica un paso que deberá examinarse.
Incluso aunque el método de lucha
Tai Chi se base en hacer caer 1000
kilos usando 4 gramos, si el estudiante
no puede establecer correctamente
contacto con esos 1000 kilos, no
podrán ni siquiera desplazar cien
kilos.
Los estudiantes pasan por la práctica
de la sensibilidad y estudian el
equilibrio (la forma del Tai Chi).
Después notarán un hundimiento de
su propio peso, una especie de energía.
Se llama energía de cadera y no
es más que el aspecto de un cuerpo
fuerte, eso es todo. Todavía no
suficiente para responder a un enemigo.
Frente a alguien fuerte, joven e
imponente, habrá que saber cómo
disolver su arremetida.
Habrá que atacar pero con que contamos?
no sabemos. Para saberlo habrá que
descubrir la técnica del Tai Chi.
La aplicación de las técnicas debe
ser investigada y estudiada, y habrá
que sumarla a la fuerza personal
de cada uno. La manera actual de
practicar difiere de la antigua,
hay que querer cambiar de suave
y lento a duro, así podrá aprenderse
el significado del método de lo
duro y de lo suave en el Tai Chi.
Como está dicho:
primero, hay que buscar la extensión,
después se buscará la contracción
(deberá hacerse de esta manera).
Para alcanzar este nivel de desarrollo
en el estilo de boxeo Tai Chi, hay
que ir forjándolo, descubriendo.
Hay que dedicarse a un estilo totalmente,
y éste podrá ser suave o duro, rápido
o lento.
Debe aprenderse como aplicar los
cambios de técnica. El estilo de
combate del arte y Tai Chi debe
practicarse hasta que sea completo.
Luego deberá practicarse el empuje
de manos una y otra vez. Habrá que
encajar golpes, aceptar lo amargo,
debe tenerse en mente no malgastar
demasiados años.
La técnica del Tai Chi significa
que se sea capaz de aplicar distintas
combinaciones de dureza y suavidad.
El tercer paso es la fase final
de la habilidad, (respecto al método
de lo duro de lo suave en el Tai
Chi), y así habrá ido fundiendo
en un horno. Después, podrá añadirse
fuerza. La gente dice que en Tai
Chi se utiliza el Chi y que, en
realidad, no se usa la fuerza.
Tai Chi representa el entrenamiento
suave, por lo tanto, Tai Chi no
es una práctica dura. Esto es conocer
únicamente una parte del método,
y no su totalidad. Hay que recalcar
que la práctica de Chi en el Tai
Chi representa la tercera fase de
la técnica.
Por eso está dicho:
ejercitar la vitalidad y transformarla
en Chi, ejercita el Chi y transformarlo
en espíritu, ejercita el espíritu
y regresa a la vacuidad. La vitalidad
es la suma total de la fuerza física
y mental de una persona, y ese poder
puede almacenarse.
De que hay que depender
para transformar el Chi en espíritu?
Ejercitar Chi y cultivar el Chi
son dos cosas distintas. Para ejercitar
el Chi primero hay que tener Chi
en reserva, y sólo entonces se podrá
practicar el cultivo del Chi.
Por ejemplo: un
hombre anciano, débil y enfermo,
puede cultivar y el Chi. El primer
paso es aprender la forma de Tai
Chi, luego viene el cultivo del
Chi y se llega al segundo paso que
es ejercitar el Chi almacenado.
Pero si se confía únicamente en
la forma suave y lenta de Tai Chi,
no se podrá modelar el Chi, por
lo que se deberá recurrir a la técnica
de Tai Chi para aumentar la fuerza.
Al principio Chi y fuerza no están
separados y se les denomina Chi-fuerza.
La fuerza se recoge en los músculos
y se denomina fuerza corporal. El
Chi se oculta en la sangre y se
conoce como Chi de sangre. Dado
que el Chi y la fuerza no están
separados, uno debería preguntarse
cómo puede surgir la fuerza del
Chi.
Uno de preguntarse cómo puede ser
Chi suficiente sin fuerza alguna.
Por lo tanto, Chi sin fuerza es
como observar a un paciente a punto
de morir, a punto de exhalar su
último aliento.
Acaso queréis hacerme creer
que este último aliento puede atacar
a un formidable enemigo?
El Chi no se aparta de la fuerza,
la fuerza no se aparta del Chi.
Sin embargo, si se posee fuerza,
el Chi puede ser usado, y habrá
suficiente como para llegar al tercer
nivel, que es ir en busca de un
remanente de Chi. Chi y
fuerza se unifican. A esto se le
llama crear energía. Es lo más vital
en el arte del Tai Chi.
Respecto al clásico marcial,
se dice: primero blandura
extrema, y luego dureza extrema.
Los estudiantes suelen interpretar
esto erróneamente. En realidad se
refiere al estudio de la teoría
de la relatividad, por lo cual,
lo contrario de suavidad es dureza.
Ésta es la parte física de la teoría
de la relatividad que también es
ciencia. Para aprenderla hay que
seguir las huellas de la historia.
El método de práctica que se combinan
lo duro y lo suave. Se basa en principios
científicos.
Hay muchas personas que son atraídas
por lo misterioso, y normalmente
no comprenden la ciencia contenida
en el misterio. Existen muchos estudiantes
que no perciben esto, ya que no
han recibido auténtica enseñanza
y practican en reflexionar.
El clásico del arte dice:
primero blandura extrema, luego
dureza extrema. También se dice:
primero la forma de Tai Chi, la
suavidad de la sensibilidad, y luego
la técníca el Tai Chi. Después se
mezclara armoniosamente con la dureza
de Shaolin.
El clásico de la lucha
dice: primero desplegarse
y después contraerse. Desplegarse
es la relajación de las artes marciales
y la forma del Tai Chi. Pertenece
a lo suave. Contraerse representa
recoger la fuerza en el centro.
Así, con la técnica del Tai Chi
se puede ir al encuentro de la idea
de la dureza. Puede ser suave, pero
ser duro.
El Tai Chi contiene Yin
y Yang: dos Chi.
La naturaleza de Yin es blanda,
la naturaleza del Yang es dura.
Por lo tanto, en Tai Chi
se debe combinar lo suave con lo
duro. Yin y Yang, Tai Chi. Si hay
una completa suavidad deja de ser
Tai Chi.
Tercer paso:
Es discernir la meta del Tai Chi.
Es conseguir la técnica suprema
en el arte del Tai Chi. Es alcanzar
y atravesar la línea de la transformación
espiritual. Se podría decir que
esta técnica constituye la personalidad
propia del Tai Chi y la característica
distintiva de las artes de lucha.
Representa la morada más misteriosa
del Tai Chi.
Esta meta simboliza la misteriosa
habilidad de poder cambiar de rápido
lento. Éste logro representa el
estudio del cuerpo humano y el método
para la consecución interior. Es
el interior que genera cambios,
los cuales van surgiendo como olas,
y a esto se le conoce como el gran
carruaje. Carruaje quiere decir
triunfo. Tiene el mismo significado
que la meta del taoísmo.
La forma del Tai Chi es el primer
paso para aprender a entrenar la
energía, y luego se avanza hasta
alcanzar el segundo paso, que constituye
el método de Tai Chi. De este modo,
todo cuerpo estará repleto y desbordante
de energía. Tras este paso en el
momento de pasar al tercero. Siguiendo
los preceptos de la forma de Tai
Chi, se podrá aplicar y mezclar
cambios energéticos rápidos y lentos.
Se aparecerá blando como algodón,
sin fuerza alguna. En la quietud
hay movimiento, y el movimiento
hay quietud. De manera espontánea
la respiración taoísta irá surgiendo,
de la cual sobrevendrán la suma
total de la propia fuerza física
y mental, y se notará una plenitud
energética.
El Chi deberá moldearse y ser transformado
y deberá mezclarse con la sangre,
para obtener así la conciencia de
todo cuerpo. Este estado mental
es el que Pan Hou transmitió a Wang
Ch´iao Yu. Se le denomina no dejar
huellas, todo el cuerpo atraviesa
el vacío.
Todo cuerpo golpea de manera suelta.
En un segundo se muestra relajación,
en un segundo se demuestra tensión.
Esto hace que el Chi circule por
doquier sin bloqueo alguno. Esta
sensación sólo llega a una persona
con discernimiento. Llegado el momento,
Chi se transformará en espíritu,
cultivar al espíritu para regresar
a la Vacuidad.
Entonces todo el cuerpo estará
repleto de vitalidad, Chi y espíritu.
Estos tres elementos deben entremezclarse,
de modo que el tejido nervioso,
los músculos y los órganos internos,
las venas y la respiración, alcanzarán
una fuerza inimaginable. Aparece
blando como algodón, sin fuerza
alguna una poderosa energía aparecerá
como si no fuera nada, como una
sombra, insondable. Es la gran perfección
en la técnica del Tai Chi. Entonces
el cuerpo será igual al incomparable
cuerpo de perfección del budismo.
La percepción en el Tai Chi reside
en la acción. Si los estudiantes
solamente aprender la forma de Tai
Chi, es lo que se conoce como pequeña
éxito, si bien proporcionará fuerza
suficiente para disfrutar de sus
beneficios durante toda la vida.
Si se llega a la técnica del Tai
Chi, es lo que se conoce como éxito
mediano y con ello se podrá superar
a un enemigo y defenderse uno mismo.
En caso de alcanzar la última fase
en la consecución del Tai Chi, a
ello se le llama gran éxito. Se
habrá creado un cuerpo perfecto
y se habrá descubierto un misterio
inimaginable.
Cuando el maestro Wang
Ch’iao Yu aún vivía, a menudo decía,
con gran pesar, que cuando la gente
aprende hoy en día el arte del Tai
Chi, solamente alcanza la forma
del Tai Chi. Sus cuerpos son como
lentejas de agua, sin tener base
en la que apoyarse. Malgastan palabras
sobre la meta interna del Tai Chi.
Los verdaderos maestros reales no
querían enseñar el camino sin esfuerzo,
y los estudiantes por regla general
no están dispuestos a pasar por
los duros entrenamientos exigidos,
por lo que acaban moviéndose como
en una bella danza, nada más.